3/6/08

Estación imaginarte pensamiento


Estoy aquí recién llegado de una reunión escuchando Dos Palomas Negras mientras trato de trabajar y en esas me acordé de vos y en esas quería saludarte por msn pero no tenía tu msn y me acordé del findesemana, cuando hubiera sido útil tener tu msn para ubicarte sin celular...

Perdí el celular… ¿¿te había dicho que perdí el celular??... lo perdí y me lo robaron después de perderlo, apenas unos segundos antes de haberlo buscado.

Hubiera querido que estuvieras entonces… pensándolo bien, mentiras, no, estaba bien sólo, tarde, furioso y decepcionado por decepcionarme de perder algo ‘valioso’. Diferente si te hubiera perdido a vos, sobretodo ahora que no te tengo, sobretodo ahora que te imagino.

¿Tienes una pista?, de dance, ojalá de los 80tas, de esas que no te gustan tanto… y mientras desentona, mientras me odias por habértela recomendado, podrás sonreir pensando en la atrocidad de mi gusto polifacético hasta lo vulgar, recordando que no conoces a alguien tan bueno, tan malo, tan normal, tan defectuoso e imperfecto como yo.

Y, esoeso, mientras desentona recordarás ese sábado en la noche, cuando te pensaba, cuando respiraba profundo por la pérdida de mi celular, y sonreiras, con brevedad, mientras yo compro otro celular, otro aparatito esclavista para que me puedas buscar cuando hasta cuando no quiero y para no volver a pensarte por el mismo escaso motivo.

Piénsalo, que mientras pensamos en esto mutuamente, nos vamos a terminar imaginando que es cierto y entonces, sopla la vela, que se convierte en realidad y nos vamos por la corriente al mar.

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1/6/08

Estación matemática cósmica


Veinte veces tus labios contra los míos. Después, exactamente catorce segundos y siete palmos después, apreté tu mano lo suficientemente fuerte como para sonrojar tus dedos. Te alejaste, sonreíste y en silencio recostaste tu cabeza sobre mi pecho.

Por mi parte algo te murmuré. No me entendiste pero tampoco pareció importar demasiado. Me abrazaste fuerte, con una gravedad astral, y motivaste que te observara de la misma manera en que un astronauta ingenuo miraría por primera vez al espacio.

Luego, recuerdo, sentiste la pulsión, correspondiste mi gesto suspendido, y entonces, –coalición inminente– nos rendimos entre sábanas siderales hasta calentar la nova lo suficiente como para asegurar la explosión.

Sucedido eso, conoces bien el resto…

No alcanzas a imaginar cómo me places, Libertad.

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29/5/08

Estación promesa

El final es el lugar del que partimos

Thomas S. Eliot


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