2/7/07

Estación alcantarilla


Dentro de aquello que nos caracteriza como ciudad latinoamericana están los huecos de nuestras estrechas calles. Muchos de ellos suceden por el descuido del Estado. Otros, como este, por unas pocas monedas (robo de alcantarillas).

En la foto, un orificio vacío y oscuro como el corazón de aquellos que hacen este tipo de cosas para sobrevivir.

* Fuera de la foto, los bordes de otras tres alcantarillas están siendo lentamente destruidos por algunos desesperanzados que no tienen otra alternativa que saquear para sobrevivir, o quizás por un grupo que encontró más sencillo robar en un país de impunidades antes que trabajar para salir adelante... o sencillamente por algún puñado de adolescentes que se vio envuelto y obligado a participar del robo en beneficio de terceros (cómo saberlo...).

Para otras particularidades, menos delictivas, de nuestra Bogotá (y por extensión de semejanza, de varias de nuestras ciudades latinoamericanas) clic aquí...

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