6/7/07

Estación belleza (2)


He aquí lo último del mercadeo, que ahora desafía hasta los deseos más alquímicos de la cultura estética de todos los tiempos, donde habitan cientos de personas preocupadas por no ver su cuerpo en deterioro o desencajando de cualquier patrón en relación a lo hermoso.

Por mi parte, yo me tomé como botella y media, y por más que me miro en el espejo, todavía no he notado de a mucho el cambio… será que se inyecta??...

Nada, sólo presento otro de los artilugios mercanchinflescos que ahora se inventan para innovar, dar valores agregados y vender (puede ver otro buen ejemplo
aquí)…: la Beauty Drink (Muy pronto en el supermercado más cerca de ud… sino en bebida, de seguro en algún labial o perfume…).

Para ver otros pormenores de la belleza, clic aquí...

Pdata: La
foto, como verán casi de catálogo, no es mía (sé que era evidente, pero voy a los créditos): es de Joan Rojas, el fotógrafo de la revista en la que trabajo y quien me hizo el catorce de tomar una buena foto pal blogcito!!... q se le agradece!!...

2/7/07

Estación basura



Cuando la ciudad no te pertenece, cuando lo que pisas no es tuyo, tomas lo que te sirve de los desechos que excrementan 'los otros' y te vale un peso acabar con el resto. Al fin y al cabo 'ellos' tampoco se han preocupado por ti...

Para ver a quién le podrían atribuir estas palabras, clic aquí.


Estación alcantarilla


Dentro de aquello que nos caracteriza como ciudad latinoamericana están los huecos de nuestras estrechas calles. Muchos de ellos suceden por el descuido del Estado. Otros, como este, por unas pocas monedas (robo de alcantarillas).

En la foto, un orificio vacío y oscuro como el corazón de aquellos que hacen este tipo de cosas para sobrevivir.

* Fuera de la foto, los bordes de otras tres alcantarillas están siendo lentamente destruidos por algunos desesperanzados que no tienen otra alternativa que saquear para sobrevivir, o quizás por un grupo que encontró más sencillo robar en un país de impunidades antes que trabajar para salir adelante... o sencillamente por algún puñado de adolescentes que se vio envuelto y obligado a participar del robo en beneficio de terceros (cómo saberlo...).

Para otras particularidades, menos delictivas, de nuestra Bogotá (y por extensión de semejanza, de varias de nuestras ciudades latinoamericanas) clic aquí...